7. PIZARRAS

Las superficies de pizarra son toda la fuerza de la naturaleza. Una belleza intensa y real que ennoblece fachadas e interiores.
Hay pocas piedras naturales tan especiales. Quizá sea la ceniza volcánica presente en su composición, su estructura interna o los matices mágicos de sus acabados y colores. El caso es que esta roca metamórfica, en cualquiera de sus versiones, ejerce una fuerza increíble, magnética, profundamente cautivadora.
Pero no solo es un material bello y versátil, capaz de configurar de forma magistral tanto en espacios de lo más contemporáneos como en ambientes de estilo rústico.
También posee grandes características técnicas que la modificación en un revestimiento adecuado para interiores y exteriores. En interiores, es resistente y práctica, muy poco porosa por lo que no requiere apenas mantenimiento, mientras que en cubiertas y fachadas se convierte en el material perfecto gracias a su mínimo grado de absorción que hace de ella un material casi impermeable.
Gracias a la potenciaosa y elegante belleza de esta Piedra Natural, los espacios parecen cobrar vida propia.